Lo difícil no es decir adiós


Lo difícil no es decir adiós,
 lo difícil es aprender a no volver.


De repente vuelves a vivir una situación compartida
con una persona en la que no has pensado en años,
se te clavan en el costado
un recuerdo entrometido, doloroso,
archivado en algún baúl perdido
o bien vuelves a disfrutar de aquel maravilloso instante
en el que todo parecía perfecto
y el mundo cobraba todo su sentido.
Por supuesto, la memoria engaña:
tenemos una lente incontrolable que aumenta
o reduce la intensidad emocional de ese recuerdo,
colorea a su capricho las zonas grises,
deforma lo que pasó adaptándolo 
a nuestro punto de vista subjetivo
o lo hace más acorde a nuestra actual visión del mundo.
Y a veces es estupendo, claro,
pero también recuerdas a aquella persona de tu pasado
que compartió tu vida en un determinado momento
y te hizo sufrir tanto.
En un arrebato de protección, por un instante,
desearías no haber conocido nunca a esa persona,
borrarla de tu memoria,
donde habita como un persistente fantasma....
y a veces sufres por lo contrario,
por no ser capaz de recordar con nitidez
aquella otra historia que en su momento quisiste,
por los motivos que sean,
hacer desaparecer de tu mente 
y que ahora sólo puedas imaginarla.
En cierto modo,
los humanos somos memoria.


David Garrido Bazán


Demis Roussos - Rain and tears



No hay comentarios:

Publicar un comentario