Una mirada tuya sería suficiente
para hacerme olvidar
que nada dura toda la vida,
ni siquiera el amor
El amor es una enfermedad
de las más jodidas y contagiosas.
A los enfermos, cualquiera nos reconoce.
Hondas ojeras delatan que jamás dormimos,
despabilados noche tras noche por los abrazos,
y padecemos fiebres devastadoras
y sentimos una irresistible necesidad
de decir estupideces.
El amor se puede provocar,
dejando caer
un puñadito de polvo de quereme,
como al descuido, en el café
o en la sopa o en el trago.
Se puede provocar,
pero no se puede impedir.
No lo impide el agua bendita,
ni lo impide el polvo de hostia;
tampoco el diente de ajo sirve para nada.
El amor es sordo al Verbo divino
y al conjuro de las brujas.
No hay decreto del gobierno
que pueda con él,
ni pócima capaz de evitarlo,
aunque las vivanderas pregonen,
en los mercados,
infalibles brebajes
con garantía y todo.
love hurts Incubus

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