No voy a correr detrás de ti
ni mucho menos a huir de ti
estoy aquí en el mismo lugar
tu ya sabes el camino
Y aquí te espero…
entre un ir y venir de días de insomnio,
de días de estar muy mal estando bien,
confundiendo recuerdos con proyectos,
tan lejos y tan cerca.
sin dejar de tener fe…
aún sabiendo que no vas a llegar,
porque nadie te ha llamado a venir…
Y aquí te espero….
odiando sin odiarte,
por tener la inocencia
entre un ir y venir de días de insomnio,
de días de estar muy mal estando bien,
confundiendo recuerdos con proyectos,
tan lejos y tan cerca.
sin dejar de tener fe…
aún sabiendo que no vas a llegar,
porque nadie te ha llamado a venir…
Y aquí te espero….
odiando sin odiarte,
por tener la inocencia
de antes de ser culpable,
por causarme esto,
que sin ser tu propósito el herirme, me lastima el alma,
y más de una vez me juré
no volver a hablar de amor
y me mentí de nuevo…
y es que sin entenderme me entendías
y pensé que al no verte,
no notaría mi corazón la falta que le haces…
al ver tu imagen como un retrato en mi mente,
que aunque me mira de reojo
pidiéndome perdón por algo que desconoce,
me condenas a días más grises que un sentimiento muerto,
y no tendré ya que robarte un beso,
y hoy será de nuevo a la soledad,
a no tener nada que decir;
si acaso solo una mirada cargada de esperanza,
guardando recuerdos de cosas
que no llegaron a realizarse,
de promesas no hechas,
de falta de razón suplicando que la cordura no moleste al recordarnos que no puede ser,
que nunca sería y que nunca será,
pero que aún sin existir han sido los días más maravillosos que jamás habré vivido…
a una cita cuyo lugar no conoces,
Y aquí te espero
por causarme esto,
que sin ser tu propósito el herirme, me lastima el alma,
y más de una vez me juré
no volver a hablar de amor
y me mentí de nuevo…
y es que sin entenderme me entendías
y pensé que al no verte,
no notaría mi corazón la falta que le haces…
al ver tu imagen como un retrato en mi mente,
que aunque me mira de reojo
pidiéndome perdón por algo que desconoce,
me condenas a días más grises que un sentimiento muerto,
y no tendré ya que robarte un beso,
y hoy será de nuevo a la soledad,
a no tener nada que decir;
si acaso solo una mirada cargada de esperanza,
guardando recuerdos de cosas
que no llegaron a realizarse,
de promesas no hechas,
de falta de razón suplicando que la cordura no moleste al recordarnos que no puede ser,
que nunca sería y que nunca será,
pero que aún sin existir han sido los días más maravillosos que jamás habré vivido…
a una cita cuyo lugar no conoces,
Y aquí te espero
Hoy te espero sin esperarte
Abel Pintos - Aquí te espero

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